La hermandad de hierro: Lazos de acero (12)

-¿A que se refieren con que no soy humano? Yo me siento bastante humano en este momento- Dijo Eidan nervioso.

-Como lo has escuchado, tenemos sospechas de que el profesor experimentó contigo a tal grado que logró volverte un usuario de magia pese a que eras un simple humano- Dijo Alice.

-¡¿Eh?! ¿Eso significa que podré usar magia? ¡Fabuloso!- Gritó Eidan.

Alice se acercó rápidamente a Eidan y le dio una bofetada.

-No creas que convertirse en un usuario de magia es algo que se deba celebrar, y menos  por alguien a quien le tocó el camino fácil- Dijo Alice.

Antes de poder decir algo, Eidan se dio cuenta que lágrimas corrían por las mejillas de Alice.

-Disculpa si dije algo que no debía- Dijo Eidan.

Alice no dijo una sola palabra y salió de la habitación.

Eidan trató de detenerla, pero al estirar su brazo una sensación de ardor similar a cuando alguien usaba su magia recorrió su cuerpo.

Klauz notó que algo no andaba bien con Eidan.

-Joven Eidan ¿Se encuentra bien?- Preguntó Klauz.

-¡Ahhhhhhhh!- Eidan gritaba de dolor mientras caía al suelo.

-¡Joven Eidan!- Gritó Klauz.

-¡Gah!- Eidan escupió sangre mientras agarraba su pecho por el dolor intenso que estaba sintiendo.

-Joven Eidan se que esto le esta doliendo, pero lo que voy a hacer le dolerá aún más. Por favor aguántelo y le prometo que se recuperará pronto- Dijo Klauz mientras levantaba su mano.

En un solo movimiento la mano de Klauz atravesó a Eidan por el estómago.

-¡Gaaaaaaaaaaaaaaaaaahh!- El grito de Eidan resonó en toda la habitación.

Una luz blanca comenzó a cubrir a Klauz y Eidan y, en un movimiento rápido Klauz sacó su mano de los intestinos de Eidan al mismo tiempo que desaparecía todo rastro de la operación.

-¡¿Qué está sucediendo?!- Gritó Alice al abrir la puerta violentamente.

Eidan estaba en el suelo aún sufriendo las secuelas del dolor y Klauz se encontraba sosteniendo algo con la mano que había usado para ayudar a Eidan.

-Esa...sería...mi pregunta...- Dijo Eidan.

-Señorita Alice, esto puede ser más peligroso de lo que pensábamos- Dijo Klauz mostrándole el extraño objeto que tenía en la mano.

Una roca con una forma extraña. El color azul de la roca brillaba intensamente sobre la mano de Klauz.

Eidan parecía no importarle mucho el hecho de que una roca fuera extraída de su cuerpo, con todo lo que había vivido en unos cuantos días decidió por su propia salud mental dejar de asumir lo que era posible y lo que no.

Alice estaba completamente en shock al ver la roca que Klauz acababa de extraerle a Eidan.

-Creo que ahora entiendo el plan del maestro Arnest- Dijo Klauz.

-Tienes que estar bromeando... ¡Hahahahahahahaha!- Alice comenzó a reír mientras observaba la roca fijamente.

-Esto no puede ser posible...Arnest creó algo completamente fuera de nuestro alcance...- Dijo Alice.

-¿Cuál es la gran noticia? ¿Porqué están tan sorprendidos por una simple roca?- Preguntó Eidan mientras se levantaba.

Alice se volteó inmediatamente para darle otra bofetada a Eidan.

-¿Podrías dejar de decir estupideces?- Dijo Alice.

-¿Una simple roca? ¿Estás demente? Se que no tienes idea de lo que está pasando, pero esto es un gran momento para los usuarios de magia en la historia y no quiero que un humano lo arruine- Dijo Alice.

-Permitame explicarle joven Eidan, cuando un usuario de magia usa su habilidad para hacer algo, en general se requieren de dos cosas. La primera sería la energía dentro de uno mismo y la segunda sería la energía del exterior- Dijo Klauz.

-Afortunadamente la energía exterior se genera a un ritmo tan rápido que es imposible agotarla. Sin embargo, la energía exterior no siempre es compatible con la energía interna de un usuario de magia, causando que tal energía tenga que ser convertida por los propios usuarios de magia a un tipo de energía compatible lo cual ocasiona a su vez una ineficiencia en el uso de nuestras habilidades- Agregó Klauz.

-Y aquí es donde esta roca juega un papel importante- Dijo Alice.

-Estas rocas tienen una propiedad interesante, son energía externa en estado puro concentrada a niveles extremadamente altos. No solo son compatibles con todo tipo de energía interior sino que contienen una cantidad extremadamente alta de ambos tipos de energía- Dijo Klauz.

-Básicamente tener una de estas rocas garantiza que todas tus habilidades siempre estarán en el 100% y que podrás usarlas más veces sin preocuparte de que tu cuerpo pague el precio después- Dijo Alice.

-Si estas rocas son tan poderosas como me están contando... ¿Porqué no todos tienen una?- Preguntó Eidan.

-Son muy, muy, muuuuuuuuy raras- Respondió Alice.

-Son tan raras que solo se han registrado cuatro hallazgos de estas rocas en toda la historia- Dijo Klauz.

-Supongo que su precio debe ser bastante alto...- Dijo Eidan.

-No te imaginas, consideraría venderla si no supiera que va a terminar en una vitrina de algún tipo con mucho dinero que nunca usará el potencial de la roca- Dijo Alice.

-Entonces ¿Ahora que hago?- Preguntó Eidan.

-Si pudieras producir más de esas rocas nos serías de mucha utilidad- Dijo Alice.

-Ni siquiera tengo idea de como fue que eso llegó a mis entrañas- Dijo Eidan.

-¿En serio?- Preguntó Alice.

-En serio- Respondió Eidan.

-¡¿Acabas de revolucionar el mundo de la magia y no tienes idea de como lo hiciste?!- Gritó Alice.

-Así es- Respondió Eidan.

-Hmmm, supongo que no tengo otra opción. ¿Habías mencionado estar feliz por poder usar magia hace unos momentos, no?- Preguntó Alice.

-Uhhh, ¿sí?- Respondió Eidan.

-Veamos que tanto desearás seguir aprendiendo después de pasar por mis métodos de enseñanza...- Dijo Alice riendo siniestramente.

La piel se le erizó a Eidan, sabía que lo que acababa de escuchar no era un augurio de buenas cosas por delante.

Comentarios

Entradas populares