La hermandad de hierro: Lazos de acero (13)

-Alice, si es por lo que mencioné hace rato disculpa- Dijo Eidan.

-Oh, no creas que una sola disculpa te salvará del tormento que tengo pensado para ti- Dijo Alice.

Acto seguido Alice guió a Eidan a una habitación en la parte trasera de la mansión.

-Si necesita algo de mí joven Eidan, solo avíseme y con gusto le ayudaré- Dijo Klauz antes de retirarse del lugar.

La habitación a la que Alice había llevado a Eidan era bastante grande y no tenía ninguna decoración en particular ni muebles a la vista.

-Eidan, este será el lugar donde comenzará tu entrenamiento. ¿Estás listo?- Pregunto Alice mientras estiraba los brazos y piernas.

-Sí- Respondió Eidan emocionado.

Eidan sintió ganas de vomitar por un segundo, pero inmediatamente se le pasaron.

-Listo, creo que con esto debería ser suficiente- Dijo Alice.

-¿Qué hiciste?- Preguntó Eidan confundido al ver que ya no se encontraban dentro de la habitación.

-Creé una proyección del bosque cercano y nos metí a nivel espiritual en el para poder practicar. Es básicamente como si imitara un duelo de verdad sin las consecuencias- Dijo Alice.

-¿Entonces en esta cosa nadie tiene que morir?- Preguntó Eidan nervioso.

-¿Huh? En este plano no puedes hacer nada que tu cuerpo de verdad no pueda, sin embargo, el nivel de conexión es tan alto que todo lo que le pase a tu “cuerpo” aquí lo sentirás como si fuera real. Claro está, esto no afectará al verdadero de manera física, pero si tienes una mente débil prepárate para pasar un mal rato- Dijo Alice.

Eidan ya no estaba tan seguro de querer aprender magia.

-¿Recuerdas cuando te dije que te prepararas para mis métodos de enseñanza? Si el método de Arnest es aprender a gatear primero, el mío sería equivalente a correr desde el inicio- Dijo Alice.

-Pe…pero ¿Cómo uso magia en general? ¿No existe una manera de activarla o algo así?- Pregunto Eidan.

-Explicar su funcionamiento es casi imposible Eidan, para los usuarios de magia o naces con ella o naces sin ella. Es algo que instintivamente sabes que puedes hacer y cómo hacerlo- Dijo Alice.

-¡¿Y cómo se supone que aprenda a usarla entonces?!- Grito Eidan molesto.

-Es fácil, solo tenemos que hacer que tu instinto de supervivencia se encargue de eso- Dijo Alice.

-¿Instinto de supervivencia? ¿Pues qué rayos tienes planeado hacerme?- Preguntó Eidan nervioso.

-Digamos que si no comienzas a pensar en cómo defenderte, terminarás como yo contra el profesor Arnest en aquél duelo- Respondió Alice.

Después de aquellas palabras Eidan sintió como si el corazón se le detuviera, escalofríos comenzaron a recorrer su cuerpo y su visión comenzó a nublarse.

-Voy a morir- Repetía Eidan mientras sentía su corazón latiendo como loco.

-¡Prepárate Eidan! ¡Experimentarás 20 años de entrenamiento en el uso de la magia en un solo día!- Gritó Alice.

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