La hermandad de hierro: Lazos de acero (16)

Un rayo de energía golpeó a Alice quien, gracias a sus reflejos no perdió la vida sino su brazo y pierna izquierda.

-¡Gyaaaaaaaaaaaaaah!- Gritó Alice mientras caía al suelo.

-Q… ¿Qué clase de magia es esa? ¿Cómo rayos es que un humano como tú logró tener ese poder? – Se preguntó Alice.

Sin embargo, no obtuvo respuesta. El brazo izquierdo de Eidan se desmoronó al haber sido congelado completamente y su cuerpo cayó inerte en el suelo.

-…-

-… es la primera vez que una victoria se siente tan vacía - Pensó Alice

Levantando su mano derecha Alice dio por terminada la simulación del duelo y ambos regresaron a la habitación de la mansión.

Eidan comenzó a toser violentamente en el suelo.

-Vaya. Sigues con vida- Dijo Alice sorprendida.

-Honestamente pensé que no recobrarías la conciencia- Agregó.

-¿A qué te refieres? ¿No se supone que esto era falso? ¿Por qué rayos mi cuerpo se siente tan pesado, veo todo borroso y me cuesta trabajo respirar?- Preguntó Eidan molesto en el suelo.

-Porque lo que hicimos no fue una práctica normal. Fue el evento verdadero- Dijo Alice sonriendo.

Eidan se sorprendió al escuchar las palabras de Alice.

-¿No esperarías que una usuaria de magia de mi calibre se asociaría con un simple humano que adquirió la habilidad de usar magia por un conveniente golpe de suerte verdad?- Dijo Alice.

Eidan no dijo nada.
-Tenías que ser puesto a prueba. Si morías en la práctica sin conseguir demostrar tu poder…no le hubieras sido de ayuda a Arnest…ni a tus amigos- Dijo Alice.

-Lo entiendo…- Contestó Eidan.

Esta vez fue el turno de Alice en quedar sorprendida. Ella esperaba un reclamo por parte de Eidan, pero lo único que obtuvo fue que validaran su decisión.

-¡Lo entiendo! ¡Entiendo que soy extremadamente débil! - Dijo Eidan llorando.

-Por favor…déjame seguir aprendiendo para que algún día pueda usar mi magia para evitar…para evitar…- Dijo Eidan mientras perdía la conciencia.

-No te preocupes Eidan Mist. Lo que me has mostrado el día de hoy ha sido suficiente para asegurarme que podrás recorrer el camino de la magia y,  que además puedo considerarte como un amigo- Dijo Alice.

Después de asegurarse que Eidan tuviera suficiente energía para mantenerse con vida por sí solo, Alice salió de la habitación.

-¿Ha quedado convencida, señorita Alice?- Preguntó Klauz.

-Así es Klauz. No es un mal chico, incluso podrías decir que su naturaleza le impide serlo- Dijo Alice.

-Ha pasado tiempo desde que vi a una persona así- Dijo Klauz sonriendo.

-Es bastante raro ver a un usuario de magia que busque poder para proteger a otros antes que uno mismo- Dijo Alice.

-Si todos los humanos fueran así…- Pensó Alice y cayó al suelo.

-Lograr que la señorita Alice quedará exhausta…me pregunto qué clase de sorpresas nos traerá este experimento…Arnest- Pensó Klauz.


Comentarios

Entradas populares